¿Qué sucede con la gente hoy en día? Pareciera que hemos vuelto a la época de “La Inquisición” donde las ideas son rápidamente aplastadas y destruidas ante la mas mínima provocación en un ardid de una turba iracunda condenando una herejía; pero no mediante la hoguera, sino a través de la descalificación, el insulto y el señalamiento personal, cuando alguien se atreve a cometer el pecado de pensar de forma diferente o hacer ver un error. Estamos en un mundo de gente extremadamente susceptible a ofenderse y exigir mediante la fuerza que se respete su incoherente forma de pensar. En lugar de sustentar sus ideas mediante el razonamiento constructivo, rápidamente se lanzan en un ataque de descalificaciones personales dignas de un guión de película Mexicana de barrio.
Ya no se le puede hacer ver su error a ninguna persona sin que salga ofendida diciendo “¿y tu quien eres para decirme lo que está bien o está mal?”, o “si no te gusta como son las cosas, te puedes largar”. El acceso en masa, relativamente reciente, a las redes sociales, ha vuelto estúpida a la gente. ¿Cuántas veces no hemos visto publicaciones (re-post) de cuanta pendejada llega a Internet? Alguien encuentra en algún lado un artículo conspiranóico sin ningún fundamento, más allá del delirio de quien lo escribe, sobre como el trigo transgénico (por mencionar un ejemplo) hace que le empiece a crecer una segunda cabeza (sin albur) a las personas, y es compartido a diestra y siniestra en Facebook, y re-compartido indiscriminadamente por el resto del mundo. Ya nadie verifica la fuente, ni si el artículo o pseudo-noticia es de una fuente fidedigna, mucho menos cuestionan la veracidad o lógica del argumento, automáticamente se comparte.
Desafortunadamente, ya cualquiera (literal) puede escribir y compartir con el resto del mundo, cualquier pendejada !! Y es así, como éstas pseudo ideas se propagan a la conciencia colectiva, contribuyendo a la estupidización de la humanidad. Vivimos en un mundo, donde no se puede decir que la homofobia es tan dañina, como el machismo bajo el cual millones de mujeres vivieron sometidas durante generaciones, porque entonces, los grupos conservadores (estúpidos diría yo) exigen su derecho “a respetar su forma (opositora) de pensar”. No se puede comentar que el veganismo es, en todo caso, más antinatural que el omnivorismo*, o que muchas instituciones religiosas usan la manipulación más vil y rastrera para enriquecerse a costa de la fé de la gente, porque los veganos y los devotos saltan con rabia y furia a exigir respeto mediante el insulto y la descalificación.
Es como si decir “oye, creo que tu razonamiento tiene una falla aquí”, fuera interpretado como “eres un pendejo”. ¿Tal vez, en el fondo lo saben, y por eso los insultos? No lo creo, más bien a falta de medios coherentes para sustentar un argumento, no queda otro remedio que mantenerlo mediante la fuerza. He escuchado que a menor IQ, mayor la tendencia a la violencia.
Y es aquí cuando todas las piezas encajan. El mayor problema de la gran facilidad que hay para acceder a Internet hoy en día, es la desinformación. La desinformación y la pseudociencia (o anticiencia) expandiéndose con mayor rapidez y facilidad que nunca, contribuyen a moldear una sociedad con ideas erróneas y creencias sin ningún sustento, pero que suenan cautivadoras, aumentando el nivel de estupidez global, lo cual genera mayor intolerancia y un deseo de aplastar a quienes no comparten su punto de vista. A falta de argumentos, la fuerza es el único camino.
Pero ésta desinformación es como un Cáncer, no se puede quitar tan fácilmente, y crece cada vez más rápido. Esto sucede porque la idea, se presenta ante la persona como un “elevador de status”, es decir, en apariencia pone a la persona por “encima” de los demás, al ser beneficiada con información “privilegiada”. Por ejemplo “No va a creer que alimento de consumo diario contiene un poderoso cancerígeno” o “El gobierno nos está ocultando información sobre visitas de extraterrestres. No va a creer que presidente es un reptiliano”. También se usa la pseudociencia para disfrazar una falacia: “Los campos magnéticos de las piedras influyen en el flujo de electrones, generando ondas cerebrales que envían impulsos eléctricos a la parte afectada del cuerpo para regenerar las células dañadas”. Ya no se diga de las creencias basadas en la fé, como quien cree que una oración va a hacer algo por el hambre que sufre el mundo. Esto último, no sirve para nada, pero es reconfortante.
En apariencia, dota a la gente de un conocimiento oculto para el resto de la humanidad, lo cual los hace sentir por encima del resto porque “yo si sé algo muy importante, que tu no”. Es una ilusión pues, muy cautivadora por cierto. Y como a nadie le gusta sentirse estúpido, defienden férreamente su punto, porque de otra forma, sería aceptar que nos creímos una tontería, lo cual nos hace sentir tontos, y como no hay forma de defender lo indefendible, se cae en la violencia verbal y a veces física. Se ofende la gente pues.
Que sentidita resultó la humanidad de hoy. Tantos avances, tanta evolución, pero la mayoría siguen siendo como primates defendiendo su territorio de 10 metros cuadrados, cuando a la vuelta tienen hectáreas libres.
* El consumo de carne en nuestros antepasados, ayudó a un mejor desarrollo cerebral que derivó en una mayor inteligencia. Hace aproximadamente 200,000 años, hubo otro salto evolutivo de los primeros humanos, al comenzar a cocinar la carne, lo cual facilitó una mejor absorción de sus nutrientes ayudándonos a obtener un mejor desarrollo que nuestros primos los primates. Con el tiempo, nuestra estructura dental se adaptó para el consumo de carne cocinada. Por ello, en todo caso, es más antinatural forzarnos a comer solo vegetales, que el consumo de carne cocinada.
Para saber más: Comida cocida nos evolucionó
martes, 14 de julio de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
Fuego
Me gusta contemplar el fuego bajo el velo de la oscuridad. Despierta mi instinto primitivo, legado de mis ancestros que mantenían una fogata encendida durante las noches, como protección, como cobijo de las criaturas que cazan por las noches, alejando a los espíritus que amenazaban con llevarse su esencia a un plano misterioso y desconocido. El fuego, me remonta a aquellos tiempos donde la vida era más simple, aunque más peligrosa también. Ver su danza, oler sus entrañas, sentir su calor, es un recordatorio constante del fuego interior, en un sentido metafórico, que lucha por mantenerse con vida desde el momento en que nacemos.
A veces, son esos pequeños detalles nimios los que dan vida a nuestra llama interna, por llamarla de alguna manera; basta con detenerse a observar un momento el cielo, o dejarse llevar por nuestros sentidos cuando sopla un viento refrescante que acaricia cada centímetro de nuestra piel; un roce en la mejilla. Cada quien tiene su propio combustible que alimenta su fulgor, y sus propios detonantes que lo hacen arder intensamente, grabando en nuestra memoria aquellos momentos que recordaremos por siempre.
Tal vez, al final, el propósito mismo de la existencia es encontrar lo que alimenta nuestra chispa e intentar mantenerla viva por encima del tedio cotidiano, que actúa como un extintor maldito succionando de nuestras entrañas el combustible de la vida.
Contemplo el fuego como un recordatorio de no dejar apagar mi propia chispa. Soplo y meneo con intensidad los brazos, abanicando el carbón incandescente para hacerlo arder, para lograr que llegue a su cenit, y con su hipnotizante movimiento, perderme en su furia, esperando que contagie con su energía a mi propia alma, porque si se llegase a apagar, la pasión por la vida se perderá irreversiblemente.
Encuentren lo que detona su fuego, y soplen, soplen con todas sus fuerzas, porque existen muchas personas que han dejado apagar el suyo, que desean volverlos ceniza, y arrojarla en el olvido. Un olvido que se lleva el viento.
A veces, son esos pequeños detalles nimios los que dan vida a nuestra llama interna, por llamarla de alguna manera; basta con detenerse a observar un momento el cielo, o dejarse llevar por nuestros sentidos cuando sopla un viento refrescante que acaricia cada centímetro de nuestra piel; un roce en la mejilla. Cada quien tiene su propio combustible que alimenta su fulgor, y sus propios detonantes que lo hacen arder intensamente, grabando en nuestra memoria aquellos momentos que recordaremos por siempre.
Tal vez, al final, el propósito mismo de la existencia es encontrar lo que alimenta nuestra chispa e intentar mantenerla viva por encima del tedio cotidiano, que actúa como un extintor maldito succionando de nuestras entrañas el combustible de la vida.
Contemplo el fuego como un recordatorio de no dejar apagar mi propia chispa. Soplo y meneo con intensidad los brazos, abanicando el carbón incandescente para hacerlo arder, para lograr que llegue a su cenit, y con su hipnotizante movimiento, perderme en su furia, esperando que contagie con su energía a mi propia alma, porque si se llegase a apagar, la pasión por la vida se perderá irreversiblemente.
Encuentren lo que detona su fuego, y soplen, soplen con todas sus fuerzas, porque existen muchas personas que han dejado apagar el suyo, que desean volverlos ceniza, y arrojarla en el olvido. Un olvido que se lleva el viento.
lunes, 12 de mayo de 2014
La Fuente de San Francisco
Frente al templo de San Francisco se encuentra la plaza Valladolid, en cuyo centro sobresale una fuente que de vez en cuando se llena con el agua de lluvia. En aquel entonces, era frecuente verla funcionando, justo en medio del mercado ambulante que cada año se colocaba a su alrededor. Desde arriba solo se podían ver lonas que cubrían a cada puestecito con colores chillones. No sé por qué me imaginaba a un cubo rubik desarmado.
Me encantaba escaparme por las noches para ir a cenar las enchiladas deliciosas típicas de la región. Las tortillas se bañaban en una sala de chile guajillo que luego doraban en el mismo comal donde había piezas completas de pollo asado, zanahoria, papa y lechuga. Rellenaban las tortillas con la verdura ligeramente frita, para luego ponerles crema, queso y una o dos piezas de pollo. Siempre pedía la porción que tenía una pieza, pues de ésta manera me sobraria dinero para irme a las maquinitas que estaban a unos cuantos metros de distancia dentro de la misma plaza. La tienda era un armazón desarmable pues era parte del mercado ambulante, aun así me sorprendía lo grande que podía llegar a ser y la cantidad de maquinitas que albergaba. Pac-Man, Asteroids, Moon Patrol, Centipede, Jungle Hunt, H.E.R.O., eran mis favoritos. Ya desde ese entonces mi gusto por los videojuegos alcanzaba niveles en los cuales tenía que escabullirme por las tardes-noches para irme a jugar. Todavía no se escuchaban historias de rapto de niños, secuestros, robos con violencia, ni mucho menos el gel antibacterial o la contaminación del aire por gasolina con plomo.
El tiempo pasaba en un abrir y cerrar de ojos. Regresaba a la casa, que por cierto se encontraba justo enfrente, maravillado por esos mundos de fantasía que se manifestaban a través del tubo de rayos catódicos, y aun con el sabor a enchiladas en la boca. Soñaba con crear esos mundos yo mismo, o al menos poder disfrutarlos en casa. Aun motivado por la experiencia, reunía cuanto tiliche hallaba para poder crear una maquinita con mis propias manos. Mecate, cajas y tubos de carton que rescataba antes de ser desechados a la basura, juguetes de madera que compraba en el mercado, y con un poco de creatividad e imaginación, lograba armar una “maquinita”. Aún pasarían algunos años antes de que mis padres pudieran comprarme un Atari 2600.
En aquella casona antigua construida a inicios del siglo 20, en el rincón más alejado al final de un pequeño cuarto semi escondido, en ese laberinto de cuartos, pasillos, escaleras y fantasmas, se encontraba el misterio más grande que mis ojos a esa edad podían admirar. Verla me causaba una curiosidad inconmensurable imaginando los tesoros que ahi podria haber escondidos. Durante años traté de abrir aquella caja fuerte sin ningún éxito, por más que pegara la oreja al frío y grueso metal, intentando escuchar el clic mientras giraba la perilla en distintas direcciones. Un día, extenuado y frustrado le pregunté a mi abuela la combinación de la caja fuerte. Inocentemente, pensando tal vez que un niño de 8 años no podría recordar aquella secuencia extraña de giros en distintas direcciones y números extraños, la mencionó una sola vez, con una sonrisa en la boca al contemplar mi mezcla extraña de desesperación y curiosidad. Cero, dos, dos giros en contra del reloj, cero, ochenta y cinco, regresar a treinta y seis, volver aquí, girar allá, y volver a girar.
Días después agoté mi suministro de monedas de cincuenta pesos con la imagen de la coyolxauhqui; solo me quedaba observar como los demás jugaban, esperando que algún alma caritativa me invitara un juego. No ocurrió. En su lugar, el recuerdo de aquella combinación intrincada y secreta vino a mi mente. Tal vez podría curiosear en su interior; y tomar una que otra moneda. Obviamente tendría que regresarla antes de que alguien pudiera notar su ausencia. Me sentía como aquellos ladrones de las películas que en medio de la noche se abren paso por la mansión, intentando evadir los sistemas de seguridad. Seguí cuidadosamente la secuencia guardada en mi memoria; hizo clic a la primera. Giré la perilla, abrí la pesada puerta con cierta dificultad, podía sentir su gran peso; por primera vez pude contemplar el contenido de aquella caja misteriosa que desde siempre habia estado ahi sin revelar sus secretos. Me quedé estupefacto al ver su contenido. No lo podía creer. Pensé que necesitaría más tiempo del que tenía en ese momento para poder analizar todo aquello sin ser descubierto, así que me limité a tomar -prestadas- un par de monedas, cerré la caja nuevamente con dificultad y salí corriendo. Era grato saber que en ese momento era, y aun sigo siendo, la única persona que conocia la combinacion además de mi abuela.
Extrañamente, al volver a la bulliciosa plaza con sus puestecitos de comida y chucherías, poco antes de llegar a las tan ansiadas maquinitas, me detuve junto a la fuente que se encuentra justo en medio, motivado por una extraña sensación. Algo llamó mi atención de ese lugar mágico. Ya se me habían quitado las ganas de seguir jugando y no tenía hambre ni para un esquite. En aquel momento me parecía que habían pasado muchos años, décadas, siglos desde la vez que casi me ahogo en ese lugar. En realidad había sucedido tal vez unos cuatro o cinco años atrás. Supongo que cuando se es chico y se ha vivido poco, cada año se siente como una eternidad. Me había subido a la orilla de la fuente; me gustaba caminar a su alrededor bordeando el agua mientras me equilibraba para no caer; cuando me había detenido para observar el brillo de las monedas que yacían en su interior, sentí un empujón y antes de que pudiera darme cuenta de lo que estaba sucediendo, el agua ya estaba por encima de mi cabeza. Recordando aquel suceso, parado frente a la fuente, también me pareció haber estado sumergido por una eternidad. Una muchacha que pasaba por el lugar metió las manos, y me sacó del agua de un jalón firme y contundente. Vi su cara, sus manos y su figura fantasmal en medio del pánico, y frío, que sentía.
Aun con el par de monedas en mis bolsillos, y con una ligera sensación de lo ocurrido años atrás, decidí tirar las monedas al agua; era un tributo a los fantasmas de la fuente, a los deseos que se pierden en el olvido, a las esperanzas que se diluyen con el tiempo y que son devoradas por la monotonía de la vida. Pedí un deseo y me hice una promesa.
Hoy, pienso que ese deseo se ha cumplido. Han pasado muchos años desde aquel par de sucesos y a pesar de tantos obstáculos, muchos de ellos inventados y puestos ahí por nosotros mismos, sigo estando yo dentro de mi.
Y la caja fuerte, continúa en el mismo lugar esperando a que alguien más descubra sus secretos.
Me encantaba escaparme por las noches para ir a cenar las enchiladas deliciosas típicas de la región. Las tortillas se bañaban en una sala de chile guajillo que luego doraban en el mismo comal donde había piezas completas de pollo asado, zanahoria, papa y lechuga. Rellenaban las tortillas con la verdura ligeramente frita, para luego ponerles crema, queso y una o dos piezas de pollo. Siempre pedía la porción que tenía una pieza, pues de ésta manera me sobraria dinero para irme a las maquinitas que estaban a unos cuantos metros de distancia dentro de la misma plaza. La tienda era un armazón desarmable pues era parte del mercado ambulante, aun así me sorprendía lo grande que podía llegar a ser y la cantidad de maquinitas que albergaba. Pac-Man, Asteroids, Moon Patrol, Centipede, Jungle Hunt, H.E.R.O., eran mis favoritos. Ya desde ese entonces mi gusto por los videojuegos alcanzaba niveles en los cuales tenía que escabullirme por las tardes-noches para irme a jugar. Todavía no se escuchaban historias de rapto de niños, secuestros, robos con violencia, ni mucho menos el gel antibacterial o la contaminación del aire por gasolina con plomo.
El tiempo pasaba en un abrir y cerrar de ojos. Regresaba a la casa, que por cierto se encontraba justo enfrente, maravillado por esos mundos de fantasía que se manifestaban a través del tubo de rayos catódicos, y aun con el sabor a enchiladas en la boca. Soñaba con crear esos mundos yo mismo, o al menos poder disfrutarlos en casa. Aun motivado por la experiencia, reunía cuanto tiliche hallaba para poder crear una maquinita con mis propias manos. Mecate, cajas y tubos de carton que rescataba antes de ser desechados a la basura, juguetes de madera que compraba en el mercado, y con un poco de creatividad e imaginación, lograba armar una “maquinita”. Aún pasarían algunos años antes de que mis padres pudieran comprarme un Atari 2600.
En aquella casona antigua construida a inicios del siglo 20, en el rincón más alejado al final de un pequeño cuarto semi escondido, en ese laberinto de cuartos, pasillos, escaleras y fantasmas, se encontraba el misterio más grande que mis ojos a esa edad podían admirar. Verla me causaba una curiosidad inconmensurable imaginando los tesoros que ahi podria haber escondidos. Durante años traté de abrir aquella caja fuerte sin ningún éxito, por más que pegara la oreja al frío y grueso metal, intentando escuchar el clic mientras giraba la perilla en distintas direcciones. Un día, extenuado y frustrado le pregunté a mi abuela la combinación de la caja fuerte. Inocentemente, pensando tal vez que un niño de 8 años no podría recordar aquella secuencia extraña de giros en distintas direcciones y números extraños, la mencionó una sola vez, con una sonrisa en la boca al contemplar mi mezcla extraña de desesperación y curiosidad. Cero, dos, dos giros en contra del reloj, cero, ochenta y cinco, regresar a treinta y seis, volver aquí, girar allá, y volver a girar.
Días después agoté mi suministro de monedas de cincuenta pesos con la imagen de la coyolxauhqui; solo me quedaba observar como los demás jugaban, esperando que algún alma caritativa me invitara un juego. No ocurrió. En su lugar, el recuerdo de aquella combinación intrincada y secreta vino a mi mente. Tal vez podría curiosear en su interior; y tomar una que otra moneda. Obviamente tendría que regresarla antes de que alguien pudiera notar su ausencia. Me sentía como aquellos ladrones de las películas que en medio de la noche se abren paso por la mansión, intentando evadir los sistemas de seguridad. Seguí cuidadosamente la secuencia guardada en mi memoria; hizo clic a la primera. Giré la perilla, abrí la pesada puerta con cierta dificultad, podía sentir su gran peso; por primera vez pude contemplar el contenido de aquella caja misteriosa que desde siempre habia estado ahi sin revelar sus secretos. Me quedé estupefacto al ver su contenido. No lo podía creer. Pensé que necesitaría más tiempo del que tenía en ese momento para poder analizar todo aquello sin ser descubierto, así que me limité a tomar -prestadas- un par de monedas, cerré la caja nuevamente con dificultad y salí corriendo. Era grato saber que en ese momento era, y aun sigo siendo, la única persona que conocia la combinacion además de mi abuela.
Extrañamente, al volver a la bulliciosa plaza con sus puestecitos de comida y chucherías, poco antes de llegar a las tan ansiadas maquinitas, me detuve junto a la fuente que se encuentra justo en medio, motivado por una extraña sensación. Algo llamó mi atención de ese lugar mágico. Ya se me habían quitado las ganas de seguir jugando y no tenía hambre ni para un esquite. En aquel momento me parecía que habían pasado muchos años, décadas, siglos desde la vez que casi me ahogo en ese lugar. En realidad había sucedido tal vez unos cuatro o cinco años atrás. Supongo que cuando se es chico y se ha vivido poco, cada año se siente como una eternidad. Me había subido a la orilla de la fuente; me gustaba caminar a su alrededor bordeando el agua mientras me equilibraba para no caer; cuando me había detenido para observar el brillo de las monedas que yacían en su interior, sentí un empujón y antes de que pudiera darme cuenta de lo que estaba sucediendo, el agua ya estaba por encima de mi cabeza. Recordando aquel suceso, parado frente a la fuente, también me pareció haber estado sumergido por una eternidad. Una muchacha que pasaba por el lugar metió las manos, y me sacó del agua de un jalón firme y contundente. Vi su cara, sus manos y su figura fantasmal en medio del pánico, y frío, que sentía.
Aun con el par de monedas en mis bolsillos, y con una ligera sensación de lo ocurrido años atrás, decidí tirar las monedas al agua; era un tributo a los fantasmas de la fuente, a los deseos que se pierden en el olvido, a las esperanzas que se diluyen con el tiempo y que son devoradas por la monotonía de la vida. Pedí un deseo y me hice una promesa.
Hoy, pienso que ese deseo se ha cumplido. Han pasado muchos años desde aquel par de sucesos y a pesar de tantos obstáculos, muchos de ellos inventados y puestos ahí por nosotros mismos, sigo estando yo dentro de mi.
Y la caja fuerte, continúa en el mismo lugar esperando a que alguien más descubra sus secretos.
viernes, 24 de enero de 2014
Mas sobre el pensamiento Mágico
“Debes de respetar mis creencias”, me dicen constantemente aquellos que se sienten ofendidos cuando expreso mis ideas. ¿Por qué eso es debatible?, ya lo expuse anteriormente. A veces intentan justificarse diciendo que no piensan igual que aquellos fanáticos locos irracionales, como los que mencionaré más adelante, y que no todos son iguales (lo cual es cierto, algunos son peores), sin embargo todos comparten la misma base, el mismo principio activo, llamenlo “voluntad divina”, “plan superior” o alguna piltrafa “newagera”. Para mi es la falta total del pensamiento crítico, el deseo de permanecer en una burbuja de mentiras; ya sea por adoctrinamiento profundo, flojera de pensar o simple comodidad placibica, es muy complicado cambiar el rumbo del pensamiento hacia la objetividad.
Los más astutos incluso intentan justificar ideas antediluvianas modernizando, adaptando y escogiendo deliberadamente bajo interpretacion, aquellos aspectos que encajen mejor en las corriente modernas. Es muy común escuchar que “El Antiguo Testamento” ya está en desuso y no aplica; que tal o cual versículo debe interpretarse de una u otra forma. Entonces, La Biblia, ¿es o no es La Palabra de Dios?. Claro que no lo és, pero a pesar de contradecirse a sí mismos, los más reacios siguen forzando este concepto para que siga siendo La Palabra, los mas locos la aplican al pie de la letra y los más enfermos la usan para justificar sus más profundas perversiones.
No puedo quedarme callado y cerrar los ojos para no ver lo que ocurre en el mundo; no puedo ser cómplice de una ideología que ha dañado, torturado, discriminado y matado a tantas personas inocentes, y lo sigue haciendo. No puedo quedarme impávido ante las mentes cerradas que de una u otra forma apoyan esta corriente; si, hablo del Cristianismo en todas sus formas. Tal vez tu no discrimines directamente a un gay, mates en nombre de Dios o sobajes a la mujer, pero apoyas a una institución que lo ha hecho; una institución que se ha encargado de difundir un mensaje que ha infectado como virus a la humanidad y llevado la irracionalidad al extremo. Un virus ideológico que mata.
Tal es el caso de Tuxtla, donde ha comenzado una campaña que me horroriza: “No a la legalización de iniciativas de Ley que van en contra de los mandamientos de Dios (aborto, matrimonio gay, legalización de la marihuana, etc)”.
El alcalde Rafael Guiraro, y el pastor Josué Pérez, entre otros, iniciaron una campaña de terror y discriminación, que atenta contra los derechos humanos más fundamentales, donde claramente se ve el mensaje “La paga del pecado es la muerte”; lo más grave de todo es que estos señores tienen puestos de poder considerable. No es lo mismo que un Don Nadie piense de ésta manera, a que un alcalde te diga “si eres gay te vamos a matar”. Y no, no estoy sacando de contexto lo que dice el espectacular. Ahí está muy claro el mensaje cortesía de la comunidad ¿secta? “Jesucristo Esperanza Segura”.
Personas irracionales como éstas (me recuerda al nefasto de Serrano Limón) nos quieren engañar diciendo que una célula es igual a una persona, que una semilla es igual que un árbol, que un pedazo de silicio es lo mismo que una computadora, y que una “chaqueta” es igual a un asesinato en masa, son las que impiden que la mortalidad por abortos mal practicados (en la ilegalidad) siga en niveles alarmantes, en lugar de procurar de espacios accesibles y legales, donde dado el caso, se pueda terminar con un embarazo. No estoy aquí para debatir si un aborto es lo correcto o no, pero creo que cada persona tiene derecho absoluto a decidir sobre su propio cuerpo y nadie más. Y también tiene derecho a decidir a quién amar y poder tener acceso a todos los beneficios que otorga la Ley bajo el contrato de matrimonio, sin importar sexo o raza de los contrayentes.
¿Mandamientos de Dios?. Que estupidez mas grande. Desafortunadamente no es un caso aislado; en varios estados de la República existen casos de persecución en contra de la comunidad gay, lapidados y linchados como sucedia con las “brujas” de antaño. Gente encolerizada y cegada por su falta absoluta de raciocinio, cargada de odio hacia sus congéneres, con antorcha en mano, solo porque van en contra de la Palabra. La ignorancia en todo su esplendor. Como es el caso de Adriana Manzanares, del pueblo El Camalote; una mujer que cometió el “pecado” de embarazarse de otro hombre mientras su esposo se fue de migrante al país del norte y fue humillada, escupida, golpeada y sobajada por su propio padre y la gente del pueblo cuando se enteraron, por haber deshonrado a la familia.
Si perdió al bebé, o murio después de nacer, no tiene importancia. Lo que sucedió o haya decidido hacer la mujer, no fue si no producto del miedo y la propia ignorancia persistente aun en pueblos abandonados por la civilización, una profunda falta de formación y educación de la cual ella no es responsable. Aunque esto pudo haber pasado también en cualquier metrópoli moderna. La justicia no fue equitativa para ella y su amante, a pesar de haber enterrado juntos al niño, y haber tenido un amorío por mutuo acuerdo, el salió librado (o por lo menos la nota no aclara si él fue humillado también, ya no digamos encarcelado), mientras que ella condenada a 27 años en prisión, ademas de ser víctima de golpizas y humillaciones.
¿Aún piensas que una ideología no puede hacer daño a nadie? La manipulación mental puede llegar a casos verdaderamente escalofriantes y aterradores, como en la secta “Children of God” donde este degenerado y pederasta líder del culto, David Berg, organizó orgías masivas con sus seguidores y violó a un incontable número de niños durante años. Todo bajo el abrigo de Dios, diciendo (cito textual) “el sexo entre adultos y niños son la más grande muestra de amor” y “Dios desea que todos seamos (en conjunto) parte de la experiencia sexual”.
Aqui una parte narrada por Celeste Jones, una mujer que fue víctima de la secta desde que tenía 3 años de edad:
“Fue una abuso horrible en mi cuerpo preadolescente, pero tenía que soportarlo; era impotente para evitarlo. Ahora, cuando recuerdo las cosas terribles que me hicieron, me doy cuenta que mi padre pudo haber hecho algo para detenerlo, pero no lo hizo...
...Una noche, un hombre calvo y chaparro llamado Eman, llegó a mi cuarto. Simplemente no podía soportar la idea de tener sexo con él, así que corrí con la única persona que crei podría ayudarme, mi maestra Sally. -El es horrible y asqueroso- le dije. -Querida, algunas veces puede ser difícil ‘compartir’- me dijo, -pero Dios te dará la fuerza para hacerlo. ¿Por qué no rezamos juntas?.”
Me revuelve el estomago solo pensar en ésta situación. No me cabe en la cabeza. ¿Cómo es posible que los propios padres estén de acuerdo en someter a sus hijos a este tipo de abusos fisicos y psicologicos, todo bajo la idea de que es la voluntad de Dios? Es un daño inhumano e irreversible al que fueron sometidos niños con el consentimiento de las únicas personas que se supone deberían dar la vida para protegerlos. Es un pensamiento que sencillamente no logro entender bajo ninguna circunstancia y me produce un asco indescriptible. Es el mismo principio que los católicos, cristianos, protestantes, etc. aplican en sus vidas diarias: “es La Palabra de Dios”. Repito, tal vez nunca lleguemos a conocer (o saber) de alguien que viole niños en la Iglesia, pero ambos comparten de raíz la misma ideología, el mismo “principio activo” irracional, y es por eso que no puedo estar de acuerdo con apoyar ninguna corriente ideológica basada en la superstición.
La religión, no es muy diferente a otras corrientes del pensamiento, que irónicamente, carecen precisamente de eso: pensamiento (objetivo, científico y racional). La lista es larga, por mencionar a algunos: chamanes, astrólogos, veganos, animalistas, ecologistas, etc. Es muy tentador pensar que nos podemos curar de un cáncer con el poder de la mente, que no necesitamos tratamiento y que rezar es más que suficiente; que existen malvadas corporaciones que someten a los animales a un indescriptible sufrimiento para crear sus productos. Pero también es muy peligroso y potencialmente mortal.
Se sabe de países que con una gran necesidad alimenticia, han rechazado productos transgénicos, por considerarlos “peligrosos”. Cuando la realidad es que la modificación genética en alimentos está pensada para facilitar la producción, reduciendo los costos para hacer accesible el alimento a más personas en lugares donde de otra forma sería imposible. Y que su consumo está aprobado y regulado bajo estrictas normas de organismos de regulación como la FDA. Por ejemplo, se puede diseñar una semilla que necesite menos agua, que aguante más calor o frío, o sea inmune a ciertos organismos parasitarios, facilitando y aumentando así su producción. Ponerlo accesible al mundo, vamos.
Quienes los rechazan, se escudan en que no es natural, sin saber (o ignorando deliberadamente) que la mutación genética es una aspecto común y fundamental de la naturaleza que ha ocurrido durante toda la vida de las especies del planeta; que diariamente consumimos ADN animal y vegetal que se digiere en nuestro estomago, y que toda “prueba” del daño a la salud por transgénicos es el producto de fuentes poco confiables que buscan difundir el pánico y promover la ignorancia. También es el resultado de las corrientes nuevas de pensamiento que tanto se han puesto de moda, que nos quieren vender la idea de volver a lo “natural”, cuando no existe ningún estudio que demuestre que un tomate “natural” tenga mayores beneficios que uno cosechado por los métodos convencionales, y que ademas cuesta 5 veces mas.
Pero los hay, aquellos que llevan su odio irracional al extremo, ignorantes, a veces simplemente estupidos, que de haber vivido hace algunos siglos, estaría en primera fila con su antorcha exigiendo la quema de brujas.
Gente deshumanizada que disfraza su misantropía con amor a los animales. Es el caso de Caterina Simonsen, una chica de 25 años que recientemente celebró su cumpleaños agradeciendo un año mas de vida, gracias a los médicos e investigadores que hicieron posible desarrollar medicamentos mediante experimentación con animales, para prolongarle la vida. De no haber recibido estos tratamientos, no hubiera llegado a los 10 años.
Ella publicó en su muro de ‘Facebook’ un mensaje apoyando este tipo de investigación, agradeciendo el poder seguir con vida, y poder llevar una vida relativamente normal. Despues de eso fue objeto de una campaña de odio; le decían que “la vida de una rata vale más que la tuya”, “si hubieras muerto de niña, a nadie le habría importado”, “por mi muerte mañana, no sacrificaria a mi pez dorado por ti”, entre muchas otros insultos y 30 amenazas de muerte. El hospital donde es atendida, temia que algun loco realmente intentara hacerle daño.
Me aterra pensar que existe gente así; individuos que, digamos, en una emergencia, ¿no sabrían si salvar a un niño o a un gato?. ¿Que harian estas personas si tuvieran a un familiar, o a un hijo enfermo que requiera medicamos para, literalmente, no morir?, ¿lo dejarian morir porque para ellos vale más la vida de una rata?. Que sencillo es proclamar “amor” a los animales cuando no se está en posicion de Caterina. No digo que los animales no deban ser tratados con respeto, pero nos guste o no, estamos vivos gracias a muchos medicamentos que no hubieran sido posibles sin la experimentación con animales.
Gracias a ello tenemos tratamientos para: Cáncer de pecho, Leucemia (infantil), Leucemia Mieloide Crónica, Cáncer de Pulmón, VIH, Enfermedades del Corazón (Estatinas para controlar niveles del colesterol), Diabetes, Parkinson, Hepatitis, Defectos de Nacimiento (uso de Ácido Fólico, Nacimientos prematuros), Epilepsia, Daños de Columna, Fibrosis Quística, etc. solo por mencionar algunos.
Todos conocemos a alguien, o tenemos algún familiar cercano (o uno mismo) que se beneficia (¿vive?) gracias a los tratamientos existentes para estas u otras enfermedades, incluidos esos irracionales y deshumanizados individuos que amenazaron de muerte a Caternia, y todos aquellos integrantes de organismos como PETA.
¿Si tu hij@ tuviera leucemia, lo privarias de un tratamiento adecuado, reduciendo drásticamente sus probabilidades de sobrevivir, solo porque los medicamentos son el resultado de la experimentación animal? Mientras no existan mejores métodos para estudiar el efecto de los medicamentos en seres vivos, tendremos que aceptar el hecho de que gracias a estos experimentos, se han salvado la vidas de muchas personas y de aquellos a quien queremos; que los arranques viscerales e irracionales de los autoproclamados -protectores de animales- no hacen si no sumergirnos en el oscurantismo, y que los estudios y progreso que nos dá la ciencia, la medicina, biología, química, etc. son el camino para mejorar nuestro estilo de vida procurando otorgarnos mejor salud, mejor alimentación, y en general una mejor calidad de vida.
Las charlatanerias del Newage que nos quieren vender la idea de curas milagrosas y “naturales”, sectas que abusan de la necesidad de creer de incautos e ignorantes, novofobos irracionales que rechazan el progreso, conservacionistas conspiranoicos, religiosos apretados y miedosos como simios ante un relámpago y en general toda idea basada en la superstición, suposición, miedo, ignorancia y falta de evidencia, es potencialmente mortal.
No puedo sentirme identificado bajo ninguna circunstancia, con quien deja morir a un ser querido, ya no digamos a un congénere, directa o indirectamente, por su arraigo irracional a ideas mágicas, que prefiera rezar a luchar con la enfermedad con tratamientos adecuados, que estúpidamente se proclame en contra de los transgénicos, o con los misántropos animalistas cegados por el odio que se manifiestan en contra de la investigación científica, por mencionar algunos ejemplos.
Ojalá todos podamos razonar objetivamente con el tiempo, no hacerlo puede ser muy peligroso.
Los más astutos incluso intentan justificar ideas antediluvianas modernizando, adaptando y escogiendo deliberadamente bajo interpretacion, aquellos aspectos que encajen mejor en las corriente modernas. Es muy común escuchar que “El Antiguo Testamento” ya está en desuso y no aplica; que tal o cual versículo debe interpretarse de una u otra forma. Entonces, La Biblia, ¿es o no es La Palabra de Dios?. Claro que no lo és, pero a pesar de contradecirse a sí mismos, los más reacios siguen forzando este concepto para que siga siendo La Palabra, los mas locos la aplican al pie de la letra y los más enfermos la usan para justificar sus más profundas perversiones.
No puedo quedarme callado y cerrar los ojos para no ver lo que ocurre en el mundo; no puedo ser cómplice de una ideología que ha dañado, torturado, discriminado y matado a tantas personas inocentes, y lo sigue haciendo. No puedo quedarme impávido ante las mentes cerradas que de una u otra forma apoyan esta corriente; si, hablo del Cristianismo en todas sus formas. Tal vez tu no discrimines directamente a un gay, mates en nombre de Dios o sobajes a la mujer, pero apoyas a una institución que lo ha hecho; una institución que se ha encargado de difundir un mensaje que ha infectado como virus a la humanidad y llevado la irracionalidad al extremo. Un virus ideológico que mata.
Tal es el caso de Tuxtla, donde ha comenzado una campaña que me horroriza: “No a la legalización de iniciativas de Ley que van en contra de los mandamientos de Dios (aborto, matrimonio gay, legalización de la marihuana, etc)”.
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| [Edil de municipio paupérrimo financia campaña contra uniones gay] |
El alcalde Rafael Guiraro, y el pastor Josué Pérez, entre otros, iniciaron una campaña de terror y discriminación, que atenta contra los derechos humanos más fundamentales, donde claramente se ve el mensaje “La paga del pecado es la muerte”; lo más grave de todo es que estos señores tienen puestos de poder considerable. No es lo mismo que un Don Nadie piense de ésta manera, a que un alcalde te diga “si eres gay te vamos a matar”. Y no, no estoy sacando de contexto lo que dice el espectacular. Ahí está muy claro el mensaje cortesía de la comunidad ¿secta? “Jesucristo Esperanza Segura”.
Personas irracionales como éstas (me recuerda al nefasto de Serrano Limón) nos quieren engañar diciendo que una célula es igual a una persona, que una semilla es igual que un árbol, que un pedazo de silicio es lo mismo que una computadora, y que una “chaqueta” es igual a un asesinato en masa, son las que impiden que la mortalidad por abortos mal practicados (en la ilegalidad) siga en niveles alarmantes, en lugar de procurar de espacios accesibles y legales, donde dado el caso, se pueda terminar con un embarazo. No estoy aquí para debatir si un aborto es lo correcto o no, pero creo que cada persona tiene derecho absoluto a decidir sobre su propio cuerpo y nadie más. Y también tiene derecho a decidir a quién amar y poder tener acceso a todos los beneficios que otorga la Ley bajo el contrato de matrimonio, sin importar sexo o raza de los contrayentes.
¿Mandamientos de Dios?. Que estupidez mas grande. Desafortunadamente no es un caso aislado; en varios estados de la República existen casos de persecución en contra de la comunidad gay, lapidados y linchados como sucedia con las “brujas” de antaño. Gente encolerizada y cegada por su falta absoluta de raciocinio, cargada de odio hacia sus congéneres, con antorcha en mano, solo porque van en contra de la Palabra. La ignorancia en todo su esplendor. Como es el caso de Adriana Manzanares, del pueblo El Camalote; una mujer que cometió el “pecado” de embarazarse de otro hombre mientras su esposo se fue de migrante al país del norte y fue humillada, escupida, golpeada y sobajada por su propio padre y la gente del pueblo cuando se enteraron, por haber deshonrado a la familia.
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| [Una turba la condena: 'asesina e infiel'] |
Si perdió al bebé, o murio después de nacer, no tiene importancia. Lo que sucedió o haya decidido hacer la mujer, no fue si no producto del miedo y la propia ignorancia persistente aun en pueblos abandonados por la civilización, una profunda falta de formación y educación de la cual ella no es responsable. Aunque esto pudo haber pasado también en cualquier metrópoli moderna. La justicia no fue equitativa para ella y su amante, a pesar de haber enterrado juntos al niño, y haber tenido un amorío por mutuo acuerdo, el salió librado (o por lo menos la nota no aclara si él fue humillado también, ya no digamos encarcelado), mientras que ella condenada a 27 años en prisión, ademas de ser víctima de golpizas y humillaciones.
¿Aún piensas que una ideología no puede hacer daño a nadie? La manipulación mental puede llegar a casos verdaderamente escalofriantes y aterradores, como en la secta “Children of God” donde este degenerado y pederasta líder del culto, David Berg, organizó orgías masivas con sus seguidores y violó a un incontable número de niños durante años. Todo bajo el abrigo de Dios, diciendo (cito textual) “el sexo entre adultos y niños son la más grande muestra de amor” y “Dios desea que todos seamos (en conjunto) parte de la experiencia sexual”.
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| [Enslaved by the cult of sex...for 25 years] |
Aqui una parte narrada por Celeste Jones, una mujer que fue víctima de la secta desde que tenía 3 años de edad:
“Fue una abuso horrible en mi cuerpo preadolescente, pero tenía que soportarlo; era impotente para evitarlo. Ahora, cuando recuerdo las cosas terribles que me hicieron, me doy cuenta que mi padre pudo haber hecho algo para detenerlo, pero no lo hizo...
...Una noche, un hombre calvo y chaparro llamado Eman, llegó a mi cuarto. Simplemente no podía soportar la idea de tener sexo con él, así que corrí con la única persona que crei podría ayudarme, mi maestra Sally. -El es horrible y asqueroso- le dije. -Querida, algunas veces puede ser difícil ‘compartir’- me dijo, -pero Dios te dará la fuerza para hacerlo. ¿Por qué no rezamos juntas?.”
Me revuelve el estomago solo pensar en ésta situación. No me cabe en la cabeza. ¿Cómo es posible que los propios padres estén de acuerdo en someter a sus hijos a este tipo de abusos fisicos y psicologicos, todo bajo la idea de que es la voluntad de Dios? Es un daño inhumano e irreversible al que fueron sometidos niños con el consentimiento de las únicas personas que se supone deberían dar la vida para protegerlos. Es un pensamiento que sencillamente no logro entender bajo ninguna circunstancia y me produce un asco indescriptible. Es el mismo principio que los católicos, cristianos, protestantes, etc. aplican en sus vidas diarias: “es La Palabra de Dios”. Repito, tal vez nunca lleguemos a conocer (o saber) de alguien que viole niños en la Iglesia, pero ambos comparten de raíz la misma ideología, el mismo “principio activo” irracional, y es por eso que no puedo estar de acuerdo con apoyar ninguna corriente ideológica basada en la superstición.
La religión, no es muy diferente a otras corrientes del pensamiento, que irónicamente, carecen precisamente de eso: pensamiento (objetivo, científico y racional). La lista es larga, por mencionar a algunos: chamanes, astrólogos, veganos, animalistas, ecologistas, etc. Es muy tentador pensar que nos podemos curar de un cáncer con el poder de la mente, que no necesitamos tratamiento y que rezar es más que suficiente; que existen malvadas corporaciones que someten a los animales a un indescriptible sufrimiento para crear sus productos. Pero también es muy peligroso y potencialmente mortal.
Se sabe de países que con una gran necesidad alimenticia, han rechazado productos transgénicos, por considerarlos “peligrosos”. Cuando la realidad es que la modificación genética en alimentos está pensada para facilitar la producción, reduciendo los costos para hacer accesible el alimento a más personas en lugares donde de otra forma sería imposible. Y que su consumo está aprobado y regulado bajo estrictas normas de organismos de regulación como la FDA. Por ejemplo, se puede diseñar una semilla que necesite menos agua, que aguante más calor o frío, o sea inmune a ciertos organismos parasitarios, facilitando y aumentando así su producción. Ponerlo accesible al mundo, vamos.
Quienes los rechazan, se escudan en que no es natural, sin saber (o ignorando deliberadamente) que la mutación genética es una aspecto común y fundamental de la naturaleza que ha ocurrido durante toda la vida de las especies del planeta; que diariamente consumimos ADN animal y vegetal que se digiere en nuestro estomago, y que toda “prueba” del daño a la salud por transgénicos es el producto de fuentes poco confiables que buscan difundir el pánico y promover la ignorancia. También es el resultado de las corrientes nuevas de pensamiento que tanto se han puesto de moda, que nos quieren vender la idea de volver a lo “natural”, cuando no existe ningún estudio que demuestre que un tomate “natural” tenga mayores beneficios que uno cosechado por los métodos convencionales, y que ademas cuesta 5 veces mas.
Pero los hay, aquellos que llevan su odio irracional al extremo, ignorantes, a veces simplemente estupidos, que de haber vivido hace algunos siglos, estaría en primera fila con su antorcha exigiendo la quema de brujas.
Gente deshumanizada que disfraza su misantropía con amor a los animales. Es el caso de Caterina Simonsen, una chica de 25 años que recientemente celebró su cumpleaños agradeciendo un año mas de vida, gracias a los médicos e investigadores que hicieron posible desarrollar medicamentos mediante experimentación con animales, para prolongarle la vida. De no haber recibido estos tratamientos, no hubiera llegado a los 10 años.
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| [Italian student defends animal testing on TV after online backlash] |
Ella publicó en su muro de ‘Facebook’ un mensaje apoyando este tipo de investigación, agradeciendo el poder seguir con vida, y poder llevar una vida relativamente normal. Despues de eso fue objeto de una campaña de odio; le decían que “la vida de una rata vale más que la tuya”, “si hubieras muerto de niña, a nadie le habría importado”, “por mi muerte mañana, no sacrificaria a mi pez dorado por ti”, entre muchas otros insultos y 30 amenazas de muerte. El hospital donde es atendida, temia que algun loco realmente intentara hacerle daño.
Me aterra pensar que existe gente así; individuos que, digamos, en una emergencia, ¿no sabrían si salvar a un niño o a un gato?. ¿Que harian estas personas si tuvieran a un familiar, o a un hijo enfermo que requiera medicamos para, literalmente, no morir?, ¿lo dejarian morir porque para ellos vale más la vida de una rata?. Que sencillo es proclamar “amor” a los animales cuando no se está en posicion de Caterina. No digo que los animales no deban ser tratados con respeto, pero nos guste o no, estamos vivos gracias a muchos medicamentos que no hubieran sido posibles sin la experimentación con animales.
Gracias a ello tenemos tratamientos para: Cáncer de pecho, Leucemia (infantil), Leucemia Mieloide Crónica, Cáncer de Pulmón, VIH, Enfermedades del Corazón (Estatinas para controlar niveles del colesterol), Diabetes, Parkinson, Hepatitis, Defectos de Nacimiento (uso de Ácido Fólico, Nacimientos prematuros), Epilepsia, Daños de Columna, Fibrosis Quística, etc. solo por mencionar algunos.
Todos conocemos a alguien, o tenemos algún familiar cercano (o uno mismo) que se beneficia (¿vive?) gracias a los tratamientos existentes para estas u otras enfermedades, incluidos esos irracionales y deshumanizados individuos que amenazaron de muerte a Caternia, y todos aquellos integrantes de organismos como PETA.
¿Si tu hij@ tuviera leucemia, lo privarias de un tratamiento adecuado, reduciendo drásticamente sus probabilidades de sobrevivir, solo porque los medicamentos son el resultado de la experimentación animal? Mientras no existan mejores métodos para estudiar el efecto de los medicamentos en seres vivos, tendremos que aceptar el hecho de que gracias a estos experimentos, se han salvado la vidas de muchas personas y de aquellos a quien queremos; que los arranques viscerales e irracionales de los autoproclamados -protectores de animales- no hacen si no sumergirnos en el oscurantismo, y que los estudios y progreso que nos dá la ciencia, la medicina, biología, química, etc. son el camino para mejorar nuestro estilo de vida procurando otorgarnos mejor salud, mejor alimentación, y en general una mejor calidad de vida.
Las charlatanerias del Newage que nos quieren vender la idea de curas milagrosas y “naturales”, sectas que abusan de la necesidad de creer de incautos e ignorantes, novofobos irracionales que rechazan el progreso, conservacionistas conspiranoicos, religiosos apretados y miedosos como simios ante un relámpago y en general toda idea basada en la superstición, suposición, miedo, ignorancia y falta de evidencia, es potencialmente mortal.
No puedo sentirme identificado bajo ninguna circunstancia, con quien deja morir a un ser querido, ya no digamos a un congénere, directa o indirectamente, por su arraigo irracional a ideas mágicas, que prefiera rezar a luchar con la enfermedad con tratamientos adecuados, que estúpidamente se proclame en contra de los transgénicos, o con los misántropos animalistas cegados por el odio que se manifiestan en contra de la investigación científica, por mencionar algunos ejemplos.
Ojalá todos podamos razonar objetivamente con el tiempo, no hacerlo puede ser muy peligroso.
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martes, 26 de marzo de 2013
Pensamiento mágico, irracionalidad y religión
Frecuentemente escucho o leo comentarios acerca de la validez de toda opinión en un debate. Que deberíamos respetar cada punto de vista y tomar todos los diferentes acercamientos a un problema como aspectos igualmente válidos. Específicamente hablando de religión, me veo con frecuencia cuestionado y criticado por mi aparente ateísmo, donde se me culpa de no respetar a las personas que tienen dichas creencias, simplemente por cuestionar su credibilidad.
Antes de continuar, he de aclarar que no estoy peleado con llevar una vida espiritual cuya búsqueda sea motivada por encontrar la paz interior y un equilibrio interno que nos permita vivir lo más sanamente posible, física y mentalmente. Con lo que estoy en total desacuerdo es con la irracionalidad cómoda, la estupidez, el fanatismo y las personas que se aprovechan de los ignorantes y necesitados para su beneficio económico, que bajo engaños venden desde milagros para quitarse “el mal de ojo” o curarse de cáncer, hasta un “boleto/paquete” todo incluido con parada directa al cielo por hincarse ante un padrecito y, dar el diezmo (sin limosna no hay paraíso).
Si eres de los que se niegan a poner en duda sus creencias porque ”están bien fundamentadas”, piensalo dos veces, ya que seguramente estas en una prisión mental de ideas, miedos, inseguridades, remordimientos, culpas o dentro de la complacencia placibica de la irracionalidad cómoda, que lejos de facilitar la vida, te impiden ver el verdadero propósito de la existencia, ¿ser feliz?; y si siguiendo reglas irracionales crees ser feliz, reconsidera, talvez no tengas otra vida.
Antes de continuar, he de aclarar que no estoy peleado con llevar una vida espiritual cuya búsqueda sea motivada por encontrar la paz interior y un equilibrio interno que nos permita vivir lo más sanamente posible, física y mentalmente. Con lo que estoy en total desacuerdo es con la irracionalidad cómoda, la estupidez, el fanatismo y las personas que se aprovechan de los ignorantes y necesitados para su beneficio económico, que bajo engaños venden desde milagros para quitarse “el mal de ojo” o curarse de cáncer, hasta un “boleto/paquete” todo incluido con parada directa al cielo por hincarse ante un padrecito y, dar el diezmo (sin limosna no hay paraíso).
Y la cosa no seria TAN TAN grave si las consecuencias de dichas acciones se quedaran únicamente en quitarle el dinero a la gente bajo engaños. No, las consecuencias van mucho más allá del robo vil y descarado, de lo cual hablaré un poco más adelante.
Me he topado con personas que se sienten particularmente agraviadas porque según ellos no soy equitativo, al desechar sus argumentos por no considerarlos igualmente válidos como otro punto de vista que trate darle un sentido a lo que no entendemos del todo, ya sea por ignorancia o ceguera mental. En temas cualitativos donde la subjetividad es parte fundamental del hecho a discutir, cualquier punto de vista es valido, por ejemplo, se puede debatir por qué la habitación debe pintarse de verde y no de azul, y sin entrar en aspectos de la psicología del color, cualquier color es válido; verde, amarillo, rosa chillón, dependiendo del gusto de cada quién. Hay equidad de opiniones, que pueden ser contrarias unas de otras pero todas tienen el mismo valor.
Lo mismo NO puede aplicarse a aspectos medibles y comprobables, y al hacerlo, es la base fundamental (y erronea) de debate entre creyentes y no creyentes. El que las personas de fé, pretendan dar el mismo valor a una creencia subjetiva (y la mayoría de las veces irracional) que a aspectos científicos perfectamente comprobables. Me explico: El que una persona crea que la Tierra es plana y se encuentra suspendida sobre cuatro pilares que descansan sobre cuatro elefantes parados sobre una tortuga gigante, que a su vez flota en un océano infinito, no es una opinión igualmente válida, a la cual se le deba dar el mismo valor y peso, que al conocimiento que se tiene sobre una tierra (casi) redonda, que gira alrededor de una estrella en un periodo de (casi) 365 días, y que éste a su vez es el centro del sistema solar.
No es posible poner como iguales ambas afirmaciones, ni se les puede dar el mismo valor. Es más, ni siquiera son debatibles entre sí. Una es producto de la imaginación, carente de todo sustento más allá de la imaginación, y el segundo está perfectamente demostrado bajo un estricto escrutinio de observación, reproducción y hasta predicción (Newton, Kepler). Y aún así, sí la ciencia se equivocara y encontrase evidencias de que somos el centro del universo o que la Tierra es plana, está abierta en todo momento a reconocer su error y hacerlo público. Lo mismo no se puede decir de las creencias basadas en la irracionalidad y el misticismo. Y una creencia como la “aparición” de la virgen en una rebanada de pan, no merece ser tratada sin sarcasmo ni ser tomada en serio.
Por esta razón no puedo estar de acuerdo en tomar como válido todo punto de vista y respetarlo, ni mucho menos que se me exiga. Como dijo Mauricio Schwarz: “El valor que una persona le dé subjetivamente a sus creencias irracionales no tiene por qué normar mi forma de actuar, de hablar, o mi crítica y difusión de los datos de la realidad”.
Hago mención de esto, no solamente porque me molesta que se me prejuzgue de satánico por poner en duda la gran faramalla de creencias religiosas que impera nuestra sociedad, sino también, porque el que las instituciones religiosas pretendan introducir sus ideas y que sean tratadas y respetadas al mismo nivel que la ciencia, son la causa y origen de muchos de los problemas que nos tienen sumergidos en la ignorancia, la falta de progreso y el odio entre grupos antagónicos (Franja de Gaza). No es posible que desde los niveles más básicos de educación se empiecen a introducir ideas de origen religioso para explicar cosas tan básicas como el origen de la vida, y darles el mismo valor y veracidad que la teoría de la evolución, por ejemplo.
Es un problema muy serio que ha llegado incluso a la exigencia de grupos radicales ante el estado para que se enseñen estas ideas en la escuela (Intelligent Design), como si tuvieran el mismo peso y valor que un hecho científico. Ya no se diga en México donde por defecto, introducen la religión en casi todas las escuelas privadas. No me encuentro peleado con la idea de que se enseñe religión en las escuelas, siempre y cuando se le dé el peso, valor y credibilidad que se merece, enseñándoles a los niños a pensar por sí mismos dándoles las herramientas para que decidan con objetividad, no a base de imposición y miedo “si pecas te vas al infierno eternamente”.
Hacerle esto a los pequeños, también es el origen a que de grandes sean propensos a caer en otros engaños: la lectura de cartas, el horóscopo, el tarot, y sean víctimas de estafadores que intentan vendernos curas milagrosas del New Age (Ramtha) que más que beneficiarnos, podrían poner en verdadero riesgo nuestra salud al evitar métodos convencionales de la medicina. Dicho de otra manera, nos moldean desde pequeños para creer en fantasías, y... está bien hasta cierto punto; la infancia es para darle rienda suelta a la imaginación, creer en el ratón de los dientes, los Reyes Magos; pero tan ridículo es ver a un adulto poniendo su diente bajo la almohada para ver si recibe dinero, como aquel que cree que la Biblia fue escrita por Dios o que Cristo resucitó y se fue volando al cielo.
Pensar de ésta manera da pie a la intolerancia: ven antinatural el homosexualismo y el sexo fuera del “sagrado” matrimonio, discriminan a la mujer (¿cuando han visto una mujer “Sacerdote” en la iglesia católica?), promueven el racismo, el odio y la discriminación (KKK), ven sucio y pecaminoso el cuerpo, pero se les hace perfectamente normal mostrar un mediatismo brutal de un hombre clavado salvajemente, y herido hasta la muerte.
Estas personas podrían criticar el oscurantismo del pasado, la quema de brujas y la creencia antigua de demonios y seres fantásticos (aunque muchos contemporáneos aun creen en ellos), sin darse cuenta que se encuentran sumergidos en creencias igualmente sin sentido. A su vez, este mismo concepto ha evolucionado para adaptarse a la era moderna: las alineaciones de energía cuántica, medicina alternativa, homeopatía, limpias, curación por medio de campos magnéticos, lectura de café o en seres imaginarios a los cuales, si se les reza (dicen), abogarán por nosotros. Se le llama irracionalidad cómoda: Es mejor creer que si se le reza a un Dios, éste evitará que el avión en el que viajamos vaya a estrellarse, obtendremos el trabajo, o un amigo enfermo o accidentado se curará. En otras palabras, es más cómodo y reconfortante no hacer nada (pensando que se hace), que realmente hacer algo útil cuando esté en nuestras manos.
Lo cual nos lleva a otra contradicción: ¿Por qué a muchos, les agrada el sufrimiento mental y a veces físico en pro de una deidad divina? Por mencionar solo algunas: peregrinaciones largas con los pies descalzos, antorchistas, vigilia, azotes, representaciones de la crucifixión (Iztapalapa), etc. Simplemente no tiene sentido, y es un tema que la psicología podría explicar mejor. ¿De alguna forma creen que el sufrimiento los purga de sus pecados pasados tal vez? o ¿es un tributo que nos pide Dios, tal como los Aztecas ofrecían el corazón a sus Dioses? Si éste fuera el caso, tampoco tiene sentido. De existir Dios (cosa que no niego ni afirmo), estoy seguro que no pediría iglesias, rezos, misas, religión ni nada de las tonterías que la humanidad ha realizado durante toda su existencia, pero ese es otro tema.
La religión, es probablemente, un mal necesario. Sin ella, miles no encontrarían la paz que tanto se necesita en momentos difíciles, ni la reconfortante idea de sentirse bajo el abrigo del “Padre”. Tal vez sin ella, personas que no valen mucho, serían incluso, peores de lo que son; no lo sé. Y bien aplicada (si tal cosa existe), debería ser algo que nos proporcione libertad emocional e interna, paz, respeto e igualdad mutua con nosotros mismos y la vida en el planeta, y no el origen de guerras santas, odios raciales y lapidaciones humanas (aunque quienes las realizan, probablemente las harían de todas formas bajo cualquier otro pretexto).
La libertad, va más allá de lo físico (aunque no quisiera estar en una cárcel Iraquí); existen prisiones para la mente cuyo origen es precisamente lo que intento explicar, el pensamiento mágico e irracional cuya objetación es prácticamente imposible, pues quienes lo profesan prefieren mantenerse en su burbuja de comodidad, a enfrentar la realidad tal y como es, lo cual de por sí es complicado por el problema de “percepción”, más aún si le agregamos “layers” de fé, donde creer “porque sí” es la norma, tomando como sustento creencias e ideas concebidas cuando la humanidad creía que la Tierra era plana, viviendo con miedo a cuestionar y pensar objetivamente, y pretendiendo otorgar validez a ideas que tienen la misma credibilidad que una historia de Jaime Mausan. Francamente, yo pondría en tela de juicio la estabilidad mental de un adulto que se tome en serio algo como el pecado original por ejemplo.
¿Se es libre siguiendo las reglas al pie de la letra (como los más fundamentalistas) de un libro (la Biblia) escrita por HOMBRES en una época con un conocimiento muy limitado del universo, de alta represión, ignorancia y miedo?. No digo que sea malo leer la Biblia, si no tomarse literalmente las escrituras como si no fueran susceptibles a errores, y si a eso agregamos tantas interpretaciones, como personas que la leen, surgen las incontables historias de crueldad y tristeza que suceden incluso hoy en dia. Es como tomar escritos de ciencia ficción escritos por Ron Hubbard y tomarlos como base para una religión llamada Cienciología. La falta de libertad se materializa cuando se intentan seguir reglas sin un sentido lógico y sustentable basadas en la fé. Mejor, vive haciendo el bien, acorde a tus propios ideales y valores sin tener la omnipresente idea de una recompensa o un castigo eternos. La única vida que existe es la que tienes hoy, aqui y ahora.
Si eres de los que se niegan a poner en duda sus creencias porque ”están bien fundamentadas”, piensalo dos veces, ya que seguramente estas en una prisión mental de ideas, miedos, inseguridades, remordimientos, culpas o dentro de la complacencia placibica de la irracionalidad cómoda, que lejos de facilitar la vida, te impiden ver el verdadero propósito de la existencia, ¿ser feliz?; y si siguiendo reglas irracionales crees ser feliz, reconsidera, talvez no tengas otra vida.
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miércoles, 5 de diciembre de 2012
Un día en FaceBook
Uno, dos, cincos notificaciones nuevas, entre más encuentre mejor. Revisaré cada una de ellas con especial deleite en espera de encontrar un comentario o un like ante la prominente proliferación de mensajes basura. Pero primero lo primero.
Comenzaré escribiendo mensajes cuyo contenido deje abierta la puerta de la especulación, con el unico proposito de hacerme el interesante. Ésto llenará mi bandeja con mensajes de preocupación, consternación, duda o cualquier otra muestra de solidaridad o afecto; pero no importa, la idea es llamar la atención y llenar ese vacío interno. Llenar de regocijo mi ego ante la avalancha del contador en rojo que aumenta ante cada publicación. Probablemente ponga “Se termino”, “No, otra vez no”, “Hoy es el dia”, o cualquier comentario ambiguo de libre interpretación que llame la atención. El contenido no importa si se cumple el propósito.
Subiré fotos donde me encuentrecon un escote muy profundo y minifalda, con muchachas lindas, de cachetito, abrazados, en bola. Es irrelevante si las conocí en una borrachera y únicamente posaron para la foto siendo perfectas desconocidas, si son conocidas de conocidas que accedieron a inmortalizar el momento de la reunión, o si son viejas amigas. La idea es dejar abierta la posibilidad de que mis queridos cyber amigos especulen sobre la linda chica que posa con cara de pato a mi lado. Siempre habrá quien piense “cuanto pegue tiene éste cabron”. Si yo mismo tomo la foto estirando el brazo para alejar la cámara de nosotros, mucho mejor, ya que el resultado será más efectivo. No olvidaré poner mi mirada penetrante con ceja levantada.
Para hacerme el interesante, llenaré mi muro con videos musicales, que nadie, o muy pocos verán. Es indiferente si son canciones que ya tienen en mp3 y las puedan escuchar con mejor calidad en sus reproductores, el hecho de escucharlas en mi espacio, de alguna forma creará una ilusión de transferencia subliminal hacia el espectador, donde si la rola es chida, su subconsciente les dirá que soy chido tambien.
Después hablaré de Dios, mandaré bendiciones al mundo, pondré una frase religiosa que ponga a Jesús como nuestro salvador, o subiré una fotografía o imagen con algún texto profundo. Esto me hará olvidar por un momento mi doble moral y apartará de mi mente el hecho de que cotidianamente no me comporto acorde a lo que profeso. Ser un culero y arrepentirme al final, está a toda madre. Me auto engañaré pensando que este tipo de acciones ayudan de algún modo. Si alguien está pasando por una situación difícil, no mal gastaré mi tiempo en pensar algo que realmente sea de utilidad para ayudarlo a resolver su problema, ni mucho menos me tomaré la molestia de llamarlo o ir a verlo para ver en qué puedo ayudar, no. Mejor me quitaré la culpa de no hacer algo útil, y le diré que voy a rezar por él o lo engañaré diciendo que Dios o Jesus lo van a ayudar. Después de todo a la gente le gusta ser engañada.
Sé que el mundo a veces llega a ser un lugar horrible; hay guerra, muertes, hambre, devastación, enfermedades. ¿Pero quien piensa en eso?
-Recordando la película de La Playa, cuando al surfista lo muerde un tiburón blanco quitandole la mitad de su torso. La comunidad decide llevarlo al bosque para que muera y asi no tendrian que verlo.-
¿Quién tiene tiempo de hacer donaciones a instituciones de investigación civiles, ir a albergues a regalar la ropa que no usamos y todas esas tonterías? Es mucho más rápido y efectivo compartir la fotografía de la pobre niña con leucemia, seguramente éste sistema que no entiendo muy bien, tiene alguna forma misteriosa de mandarle dinero a la niña cada vez que alguien comparte. Seguramente los cazadores desalmados de focas, huirán despavoridos al ver cómo la gente comparte éste tipo de fotos. Así que la próxima vez que vea al joven que perdió el pito pisando una trampa de oso, publicaré la imagen en el muro de todos mis contactos, de ésta manera mostraré mi repudio ante la taza desmedida de trampas, se donará dinero para su reconstrucción genital (al menos a eso diré que va el dinero, en realidad sera para mi fondo especial para construir un mono robot), me eximirá de culpa, y de paso dará pié a que mis contactos vean lo compasivo que soy.
Finalmente, diré algo polémico, producto de mi ego o megalomanía y trataré con condescendencia a las personas que comentan, evidenciando que no son capaces de entender la verdad, mi verdad, y si mi razón no tiene lógica, justificaré diciendo que es parte de un plan divino, y los mensajes con tintes religiosos funcionan mejor, siempre habrá otros loquitos como yo que me hagan segunda, haciéndome sentir como su profeta o como un idiota.
Comenzaré escribiendo mensajes cuyo contenido deje abierta la puerta de la especulación, con el unico proposito de hacerme el interesante. Ésto llenará mi bandeja con mensajes de preocupación, consternación, duda o cualquier otra muestra de solidaridad o afecto; pero no importa, la idea es llamar la atención y llenar ese vacío interno. Llenar de regocijo mi ego ante la avalancha del contador en rojo que aumenta ante cada publicación. Probablemente ponga “Se termino”, “No, otra vez no”, “Hoy es el dia”, o cualquier comentario ambiguo de libre interpretación que llame la atención. El contenido no importa si se cumple el propósito.
Subiré fotos donde me encuentre
Para hacerme el interesante, llenaré mi muro con videos musicales, que nadie, o muy pocos verán. Es indiferente si son canciones que ya tienen en mp3 y las puedan escuchar con mejor calidad en sus reproductores, el hecho de escucharlas en mi espacio, de alguna forma creará una ilusión de transferencia subliminal hacia el espectador, donde si la rola es chida, su subconsciente les dirá que soy chido tambien.
Después hablaré de Dios, mandaré bendiciones al mundo, pondré una frase religiosa que ponga a Jesús como nuestro salvador, o subiré una fotografía o imagen con algún texto profundo. Esto me hará olvidar por un momento mi doble moral y apartará de mi mente el hecho de que cotidianamente no me comporto acorde a lo que profeso. Ser un culero y arrepentirme al final, está a toda madre. Me auto engañaré pensando que este tipo de acciones ayudan de algún modo. Si alguien está pasando por una situación difícil, no mal gastaré mi tiempo en pensar algo que realmente sea de utilidad para ayudarlo a resolver su problema, ni mucho menos me tomaré la molestia de llamarlo o ir a verlo para ver en qué puedo ayudar, no. Mejor me quitaré la culpa de no hacer algo útil, y le diré que voy a rezar por él o lo engañaré diciendo que Dios o Jesus lo van a ayudar. Después de todo a la gente le gusta ser engañada.
Sé que el mundo a veces llega a ser un lugar horrible; hay guerra, muertes, hambre, devastación, enfermedades. ¿Pero quien piensa en eso?
-Recordando la película de La Playa, cuando al surfista lo muerde un tiburón blanco quitandole la mitad de su torso. La comunidad decide llevarlo al bosque para que muera y asi no tendrian que verlo.-
¿Quién tiene tiempo de hacer donaciones a instituciones de investigación civiles, ir a albergues a regalar la ropa que no usamos y todas esas tonterías? Es mucho más rápido y efectivo compartir la fotografía de la pobre niña con leucemia, seguramente éste sistema que no entiendo muy bien, tiene alguna forma misteriosa de mandarle dinero a la niña cada vez que alguien comparte. Seguramente los cazadores desalmados de focas, huirán despavoridos al ver cómo la gente comparte éste tipo de fotos. Así que la próxima vez que vea al joven que perdió el pito pisando una trampa de oso, publicaré la imagen en el muro de todos mis contactos, de ésta manera mostraré mi repudio ante la taza desmedida de trampas, se donará dinero para su reconstrucción genital (al menos a eso diré que va el dinero, en realidad sera para mi fondo especial para construir un mono robot), me eximirá de culpa, y de paso dará pié a que mis contactos vean lo compasivo que soy.
Finalmente, diré algo polémico, producto de mi ego o megalomanía y trataré con condescendencia a las personas que comentan, evidenciando que no son capaces de entender la verdad, mi verdad, y si mi razón no tiene lógica, justificaré diciendo que es parte de un plan divino, y los mensajes con tintes religiosos funcionan mejor, siempre habrá otros loquitos como yo que me hagan segunda, haciéndome sentir como su profeta o como un idiota.
sábado, 11 de agosto de 2012
Brecha Generacional
Admito ser una persona inmadura (no amargada quiero pensar), de hecho, creo que me quedé estancado mentalmente en los 25 años. Sigo haciendo las mismas cosas que he realizado y disfrutado toda mi vida, sin preocuparme tanto por las tareas cotidianas y algunas veces tediosas de la adultez. Ya saben, vestir de saco y corbata, matarse en una oficina de 3 por 3 o con otros 50 cabrones sentados en hileras de cubículos, autómatas dedicados a cumplir los objetivos de la empresa, agarrados por los huevos por el yugo corporativo; mantener la imagen de adulto responsable, etc. pero ese es otro tema.
El punto es que siento (o quiero creer) que conservo un espíritu joven, y jamás creí llegar a algunas de las mismas conclusiones que generaciones completas de adultos, han externado durante años en el pasado. Me refiero al clásico “en mis tiempos...(inserte objeto/banda/comida de su preferencia aqui) si eran buenos, no como los de ahora”, pero ustedes, pertenecientes orgullosos de la generación X, no me dejarán mentir cuando exponga mi punto.
Bendita (o maldita) nostalgia. Probablemente sea parte de nuestra naturaleza recordar tiempos mejores; los tiempos pasados que en lontananza añoramos, soñando despiertos, donde surge la trillada y conocida frase “como en los viejos tiempos”, o como dicen los gringos “the good old times”. Pero no puedo dejar de sentir un palo en el culo (o lo que creo que se sentiría tener un palo metido en el cicirisco) cada vez que escucho por error algo de One Direction, o veo un capitulo de High School Musical, Hi5, o los Backyardigans, y resulta casi inevitable notar que las diferencias generacionales que dividen los tiempos actuales, de aquellos hace solo un par de décadas, distan mucho en profundidad y calidad.
Y digo profundidad a falta de una mejor palabra. Le falta ese “feeling” ese “no se que” a lo que actualmente existe con respecto a lo que me tocó vivir. Quiero hacer notar que no pretendo decir que los 80’s y 90’s fueron mejores que los tiempos que vivimos hoy , ya que si comparamos la moda de los horribles 80’s con los no-innecesariamente ajustados jeans de hoy, entraría en contradicciones; adicionalmente la tecnología moderna es una bendición; en primera instancia me permite difundir éste mensaje. Me limito a los no mundanos aspectos culturales del entretenimiento que marcaron nuestra niñez, adolescencia y transición a la adultez.
Seguramente me explicaré mejor exponiendo algunos ejemplos:
Caricaturas
Basta con recordar a Koji Kabuto controlando a Mazinger Z para destruir a los robots del malvado Doctor Hell, y a una Afrodita disparando sus... ejem, misiles. ¿Quien no recuerda las Aventuras de Tom Sawyer, la magia de Lala Bell o las eróticas transformaciones de Gigi? Algunas caricaturas eran (tal vez) un melodrama barato, pero no he visto ninguna caricatura actual que logre el sentimiento que provocaba Remi (¿porque tenía que morir el señor Vitalis?), o Candy Candy.
Sin olvidar a Voltron, los Dinoplativolos, Thundercats, Caballeros del Zodiaco, La Pantera Rosa, Robotech y varias caricaturas más que nos mantenian al filo de los televisores, aquellas tardes cuando los imecas aún no eran populares. Tardes, donde nuestros padres aprovechaban para recordarnos que en sus tiempos, salían a jugar bote pateado, policías y ladrones y demás juegos olvidados, en lugar de quemar sus cerebros delante del tubo de rayos catódicos.
Música
La música es una expresión de identidad a un nivel fundamental; es un sello personal que se ostenta con orgullo. Difícilmente podremos encontrar algo más importante que defina a una generación. La música, de alguna forma, habla por nosotros ante el mundo. Desde la llegada de los WalkMan (sí, me tocó esa época) hasta los MP3 Players, es muy poco probable no ver casi en cualquier lugar, a alguna persona escuchando su selección personal auditiva; melodías que sin proponérselo comunican lo que uno és.
Ya en aquellos ayeres, existían grupos de plastico dirigidos a las adolescentes alborotadas, desde los New Kids on the Block, Backstreet Boys, Magneto, hasta los recientes agrupamientos, como los pubertos de One Direction, pero en el milenio pasado eran contrarrestados por verdaderas agrupaciones musicales. Fue el Zenith del Rock y el Metal. Solo por mencionar algunos, Metallica, Guns and Roses, Led Zeppelin, Bon Jovi, Def Leppard, Nirvana, Pearl Jam, o ya de perdida los grupos de música Indie a inicios de los 90’s.
¿Pero a dónde carajos se ha ido el verdadero Rock? ¿Moderato? (HECF). ¿En que mundo paralelo bizarro me encuentro que lo de moda es el Reggaeton? En mis tiempos no existía esa basura chacalera degradante de pseudo cantantes reguetoneros come mierda (ver abajo), y su selecto fino grupo de fans. Todo comenzó a irse al carajo el día que James Alan Hetfield cantó al lado de Britney Spears.
Además de nuevas bandas, afortunadamente continúan existiendo, aunque pocos, grupos que vale la escuchar, por mencionar algunos: Underworld, Infected Mushroom, Interpol, Chemical Brothers, Daft Punk, Minus the Bear, Foals, Muse, Radiohead, etc., sin embargo, ninguno de estos grupos son del estilo rockero de antaño, su climax (el del rock) ha pasado, y dudo que vuelva a ser como antes.
Las "Maquinitas"
Las Arcades se encontraban en el pináculo de la escala social del entretenimiento. Eran centros recreativos con juegos que desafiaban las habilidades de los presentes; se realizaban sanas competencias en torneos de Street Fighter por demostrar quien era el mejor, y el regocijo consecuente del universal “fatality”, no tenia comparación. Incluso caminando por las calles de mi cuadra, se podía escuchar como parte del sonido de fondo de la urbe, el inconfundible “Ha-dooo-ken”, proveniente de cada tiendita o establecimientos circundantes.
Hoy, ya no existen estos lugares. Las “maquinitas” han dejado de existir como las conocíamos, dejando a su paso recuerdos que se diluyen con el tiempo y el polvo. Su legado se ve usurpado por tarjetas de prepago que utilizas en juegos ñoños, para ganar tickets que intercambias por peluches y chocolates. Los chavos contemporáneos, jamás tendrán el recuerdo de haberse sorprendido la primera vez que jugaron Moon Patrol, Mario Bros, Cadash, Ghost and Goblins, Double Dragon, Aliens, SF2, Mortal Kombat, etc; carentes de la capacidad de asombro inherente a la transición de nuevas tecnologías. Para ellos, todo está por sentado. Lo que me lleva al siguiente punto.
Generación Única
Estoy convencido de que mi generación es única. Se encuentra en medio de los cambios más importantes que han acontecido en toda la historia de la humanidad. En los últimos 20 años hemos sido testigos de la inevitable transición a una civilización global. A la gente de mi generación le tocó jugar canicas, trompo, ser libre en las calles con su patineta, bicicleta, avalancha; haber visto la televisión en B&W, jugado con el Atari 2600 y utilizar computadoras con monitor verde monocromático. Vimos el nacimiento de Internet, los primeros teléfonos celulares, la televisión por cable y las poderosas consolas de videojuegos y pantallas LCD,LED. Somos lo suficientemente grandes para haber conocido el mundo pre-digital, y aún lo bastante jóvenes para adoptar sin problemas las nuevas tecnologías.
Disfruto poder ver una película HD en tiempo real por Internet, porque recuerdo la época cuando la descarga de una fotografía GIF de 256 colores y baja resolución podía tomar varios segundos o hasta minutos, y la única manera de ver tu cinta preferida, era con interminables comerciales por TV, o rentando un gastado VHS o BETA en el video club. Las nuevas generaciones ya dan por sentado las altas velocidades de descarga, la telefonía celular con conexión a Internet y GPS, redes sociales y todo aquello concerniente a los Nativos Digitales, sin tener una verdadera visión en perspectiva de los cambios por los que estamos pasando y que han acontecido durante las últimas décadas, con la consecuente falta de apreciación y admiración tecnológica. Me asombra sostener en la palma de mi mano mayor poder de procesamiento digital, que una supercomputadora de apenas 15 años atrás, y eso le da un toque especial, que no puedo explicar, a mi PSP o SmartPhone.
¿Será esto el inicio de la inevitable travesía por el ya viejo y recorrido camino a la madurez? No lo creo. Eso denotaría que soy una persona madura, y no lo soy. Tal vez se limite a una simple manifestación de un mejor nivel de apreciación, mezclado con un aire de nostalgia por los viejos tiempos. Nuestro marco de referencia es de mayor amplitud, al grado que podemos determinar con menor imprecisión la calidad de los productos de una sociedad en constante desarrollo, y eso me hace entrar en dualidad. Por un lado pienso que la música (por ejemplo) ya no es como solía ser, como en los viejos tiempos, y por el otro doy gracias a la divina providencia por hacer los bikinis (por ejemplo) mucho más ajustados, casi nulos, al grado que solo puedo expresar un “Jesucristo superestrella !!”.
El punto es que siento (o quiero creer) que conservo un espíritu joven, y jamás creí llegar a algunas de las mismas conclusiones que generaciones completas de adultos, han externado durante años en el pasado. Me refiero al clásico “en mis tiempos...(inserte objeto/banda/comida de su preferencia aqui) si eran buenos, no como los de ahora”, pero ustedes, pertenecientes orgullosos de la generación X, no me dejarán mentir cuando exponga mi punto.
Bendita (o maldita) nostalgia. Probablemente sea parte de nuestra naturaleza recordar tiempos mejores; los tiempos pasados que en lontananza añoramos, soñando despiertos, donde surge la trillada y conocida frase “como en los viejos tiempos”, o como dicen los gringos “the good old times”. Pero no puedo dejar de sentir un palo en el culo (o lo que creo que se sentiría tener un palo metido en el cicirisco) cada vez que escucho por error algo de One Direction, o veo un capitulo de High School Musical, Hi5, o los Backyardigans, y resulta casi inevitable notar que las diferencias generacionales que dividen los tiempos actuales, de aquellos hace solo un par de décadas, distan mucho en profundidad y calidad.
Y digo profundidad a falta de una mejor palabra. Le falta ese “feeling” ese “no se que” a lo que actualmente existe con respecto a lo que me tocó vivir. Quiero hacer notar que no pretendo decir que los 80’s y 90’s fueron mejores que los tiempos que vivimos hoy , ya que si comparamos la moda de los horribles 80’s con los no-innecesariamente ajustados jeans de hoy, entraría en contradicciones; adicionalmente la tecnología moderna es una bendición; en primera instancia me permite difundir éste mensaje. Me limito a los no mundanos aspectos culturales del entretenimiento que marcaron nuestra niñez, adolescencia y transición a la adultez.
Seguramente me explicaré mejor exponiendo algunos ejemplos:
Caricaturas
Basta con recordar a Koji Kabuto controlando a Mazinger Z para destruir a los robots del malvado Doctor Hell, y a una Afrodita disparando sus... ejem, misiles. ¿Quien no recuerda las Aventuras de Tom Sawyer, la magia de Lala Bell o las eróticas transformaciones de Gigi? Algunas caricaturas eran (tal vez) un melodrama barato, pero no he visto ninguna caricatura actual que logre el sentimiento que provocaba Remi (¿porque tenía que morir el señor Vitalis?), o Candy Candy.
Sin olvidar a Voltron, los Dinoplativolos, Thundercats, Caballeros del Zodiaco, La Pantera Rosa, Robotech y varias caricaturas más que nos mantenian al filo de los televisores, aquellas tardes cuando los imecas aún no eran populares. Tardes, donde nuestros padres aprovechaban para recordarnos que en sus tiempos, salían a jugar bote pateado, policías y ladrones y demás juegos olvidados, en lugar de quemar sus cerebros delante del tubo de rayos catódicos.
Música
La música es una expresión de identidad a un nivel fundamental; es un sello personal que se ostenta con orgullo. Difícilmente podremos encontrar algo más importante que defina a una generación. La música, de alguna forma, habla por nosotros ante el mundo. Desde la llegada de los WalkMan (sí, me tocó esa época) hasta los MP3 Players, es muy poco probable no ver casi en cualquier lugar, a alguna persona escuchando su selección personal auditiva; melodías que sin proponérselo comunican lo que uno és.
Ya en aquellos ayeres, existían grupos de plastico dirigidos a las adolescentes alborotadas, desde los New Kids on the Block, Backstreet Boys, Magneto, hasta los recientes agrupamientos, como los pubertos de One Direction, pero en el milenio pasado eran contrarrestados por verdaderas agrupaciones musicales. Fue el Zenith del Rock y el Metal. Solo por mencionar algunos, Metallica, Guns and Roses, Led Zeppelin, Bon Jovi, Def Leppard, Nirvana, Pearl Jam, o ya de perdida los grupos de música Indie a inicios de los 90’s.
¿Pero a dónde carajos se ha ido el verdadero Rock? ¿Moderato? (HECF). ¿En que mundo paralelo bizarro me encuentro que lo de moda es el Reggaeton? En mis tiempos no existía esa basura chacalera degradante de pseudo cantantes reguetoneros come mierda (ver abajo), y su selecto fino grupo de fans. Todo comenzó a irse al carajo el día que James Alan Hetfield cantó al lado de Britney Spears.
Además de nuevas bandas, afortunadamente continúan existiendo, aunque pocos, grupos que vale la escuchar, por mencionar algunos: Underworld, Infected Mushroom, Interpol, Chemical Brothers, Daft Punk, Minus the Bear, Foals, Muse, Radiohead, etc., sin embargo, ninguno de estos grupos son del estilo rockero de antaño, su climax (el del rock) ha pasado, y dudo que vuelva a ser como antes.
Las "Maquinitas"
Las Arcades se encontraban en el pináculo de la escala social del entretenimiento. Eran centros recreativos con juegos que desafiaban las habilidades de los presentes; se realizaban sanas competencias en torneos de Street Fighter por demostrar quien era el mejor, y el regocijo consecuente del universal “fatality”, no tenia comparación. Incluso caminando por las calles de mi cuadra, se podía escuchar como parte del sonido de fondo de la urbe, el inconfundible “Ha-dooo-ken”, proveniente de cada tiendita o establecimientos circundantes.
Hoy, ya no existen estos lugares. Las “maquinitas” han dejado de existir como las conocíamos, dejando a su paso recuerdos que se diluyen con el tiempo y el polvo. Su legado se ve usurpado por tarjetas de prepago que utilizas en juegos ñoños, para ganar tickets que intercambias por peluches y chocolates. Los chavos contemporáneos, jamás tendrán el recuerdo de haberse sorprendido la primera vez que jugaron Moon Patrol, Mario Bros, Cadash, Ghost and Goblins, Double Dragon, Aliens, SF2, Mortal Kombat, etc; carentes de la capacidad de asombro inherente a la transición de nuevas tecnologías. Para ellos, todo está por sentado. Lo que me lleva al siguiente punto.
Estoy convencido de que mi generación es única. Se encuentra en medio de los cambios más importantes que han acontecido en toda la historia de la humanidad. En los últimos 20 años hemos sido testigos de la inevitable transición a una civilización global. A la gente de mi generación le tocó jugar canicas, trompo, ser libre en las calles con su patineta, bicicleta, avalancha; haber visto la televisión en B&W, jugado con el Atari 2600 y utilizar computadoras con monitor verde monocromático. Vimos el nacimiento de Internet, los primeros teléfonos celulares, la televisión por cable y las poderosas consolas de videojuegos y pantallas LCD,LED. Somos lo suficientemente grandes para haber conocido el mundo pre-digital, y aún lo bastante jóvenes para adoptar sin problemas las nuevas tecnologías.
Disfruto poder ver una película HD en tiempo real por Internet, porque recuerdo la época cuando la descarga de una fotografía GIF de 256 colores y baja resolución podía tomar varios segundos o hasta minutos, y la única manera de ver tu cinta preferida, era con interminables comerciales por TV, o rentando un gastado VHS o BETA en el video club. Las nuevas generaciones ya dan por sentado las altas velocidades de descarga, la telefonía celular con conexión a Internet y GPS, redes sociales y todo aquello concerniente a los Nativos Digitales, sin tener una verdadera visión en perspectiva de los cambios por los que estamos pasando y que han acontecido durante las últimas décadas, con la consecuente falta de apreciación y admiración tecnológica. Me asombra sostener en la palma de mi mano mayor poder de procesamiento digital, que una supercomputadora de apenas 15 años atrás, y eso le da un toque especial, que no puedo explicar, a mi PSP o SmartPhone.
¿Será esto el inicio de la inevitable travesía por el ya viejo y recorrido camino a la madurez? No lo creo. Eso denotaría que soy una persona madura, y no lo soy. Tal vez se limite a una simple manifestación de un mejor nivel de apreciación, mezclado con un aire de nostalgia por los viejos tiempos. Nuestro marco de referencia es de mayor amplitud, al grado que podemos determinar con menor imprecisión la calidad de los productos de una sociedad en constante desarrollo, y eso me hace entrar en dualidad. Por un lado pienso que la música (por ejemplo) ya no es como solía ser, como en los viejos tiempos, y por el otro doy gracias a la divina providencia por hacer los bikinis (por ejemplo) mucho más ajustados, casi nulos, al grado que solo puedo expresar un “Jesucristo superestrella !!”.
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